Los Reyes Magos no existen
Cada día de Reyes es lo mismo: por todos lados gente
diciendo que no existen. Sin duda lo que tratan de expresar es que no aman la
fantasía. Para amar hay que creer, no al contrario. Supongo que esas personas piensan
que sus regalos son materiales. Ahí está el problema, un cerebro material, sólo
es capaz de pensar lo material. ¡Los regalos son fantásticos! No importa la
edad que se tenga, si te has portado bien o mal. El día de reyes nos llega un
regalo fantástico pero… es necesaria la imaginación para poder verlo, sentirlo,
vivirlo.
Del mismo modo que los juguetes, simples objetos
inanimados, más allá de que sean electrónicos, posean movimiento y hasta
reacciones, no tienen alma. Esta la adquieren gracias a la imaginación de los
niños y el alma les da anima, es decir, vida. Así es nuestro regalo. Un
imaginario al que debemos darle vida. Así como hacen los niños, que a un
carrito de plástico lo insertan en la vibración de lo imaginario y logran que
camine más allá del tiempo, que pueda volar e incluso poseer poderes mágicos.
Pobre de aquel que odie la fantasía, pues nunca sabrá
que el Universo es un regalo venido de la más profunda imaginación, es decir de
un Dios que no tiene ni barbas ni sacrificios, no premia ni castiga, no protege
ni abandona y por supuesto no recibe limosnas ni diezmos ni ninguna cooperación
de algún tipo; simplemente nos creó con la posibilidad de que cada día podamos materializar
lo que imaginamos, ¡que mayor milagro queremos!
Miguel Ángel de Bernardi
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